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Se trata de una enfermedad en alza, que no discrimina rangos etáreos ni condición social. Muchas personas que la padecen no son concientes de ello y se piensa en simples estados de melancolía o momentos de euforia fugaces. Sin embargo, de no ser diagnosticado y tratado oportunamente, podría convertirse en un problema invalidante.
¿Se ha notado algo irritado o irritada, con falta de autocontrol y de concentración? ¿Se siente sin energía , tiene pensamientos recurrentes acerca de la muerte y perdió el interés por relacionarse socialmente? Aunque no debe alarmarse, si se identifica con estos síntomas, es probable que esté padeciendo lo que se conoce como Trastrorno Bipolar.
De acuerdo a las estadísticas, entre un 5 a 15% de las internaciones psiquiátricas en hospitales o centros especializados se deben a esta alteración. Y la prevalencia de las enfermedades psiquiátricas en general en Chile asciende a un 36%. Por estas razones, son consideradas un problema grave de salud pública. En el caso específico del trastorno bipolar, se trata de una enfermedad que puede llegar a ser invalidante y se caracterizada por una marcada inestabilidad emocional. Esto genera estados anormales de ánimo, en distintas intensidades, que se manifiestan en forma cíclica y recurrente, donde lo más intenso de la baja de ánimo es la depresión mayor o la psicótica, y en el alza de ánimo, es la manía. “Por eso se considera un tipo de depresión, pues en su expresión de bajo ánimo, se presenta como tal”, explica la neuropsiquiatra Macarena Gumucio.
¿Hay factores genéticos que influyen?, ¿Cómo incide el ritmo de vida actual y el estrés?
“Sí, existe una predisposición genética importante, no es el único factor, pero tienden a darse antecedentes familiares. Los factores como el estrés infuyen negativamente en el sentido que pueden gatillar una descompensación (subida o baja de ánimo)”, señala la especialista. En numerosos estudios, se ha identificado algunas causas asociadas al trastorno, tales como alteraciones a nivel químico del cerebro (descompensaciones de litio y serotonina), y, en el aspecto social, entornos familiares o laborales complejos o de carácter disfuncional. Los problemas afectivos, económicos, el alcoholismo, la drogadicción y las frustraciones también se han evidenciado como elementos desencadenantes, aunque no por sí solos.
¿A quiénes afecta principalmente?
“Generalmente, se diagnostica en la tercera década de vida, pero puede empezar desde niño, cada vez se descubre más en estos casos, pues antes no se creía que lo presentaran los niños, por lo que no se buscaba ni diagnosticaba”. Y añade la doctora Gumucio que el trastorno puede acompañar a la persona hasta su muerte, habiéndolo incluso manifestado a una edad temprana, los cinco años, por ejemplo.
¿En qué consiste el manejo terapéutico de la enfermedad?
“Especialmente farmacológico, donde se dan estabilizadores de ánimo, los que consisten en anticonvulsivantes, Litio y antipsicóticos atípicos. En algunos casos, se requiere complementar con otros fármacos.También es importante una psicoterapia de apoyo y/o psicoeducación al paciente sobre su enfermedad”, señala la doctora Gumucio.
Esta terapia farmacológica permite estabilizar al paciente y devolver la calidad de vida. Los especialistas ponen énfasis en que es vital continuar el tratamiento por todo el período prescrito y no suspenderlo, aunque la persona comience a sentirse bien. Es habitual que los pacienes abandonen los fármacos apenas recuperan la vitalidad y normalizan sus comportamientos, sin embargo, esto puede significar un enorme retroceso en la terapia.
Auge y Depresión
Se estima que alrededor de 800 mil personas padecen depresión en nuestro país. Por eso, desde el año 2006, es una de las enfermedades que está cubierta por el sistema de garantías explícitas de salud, Ges o Auge. Esto significa que el paciente debe ser atendido oportunamente (con plazos máximos de espera en el sistema público, que asciende a 30 días) y con mayor protección financiera, es decir, menores copagos, en el sistema privado. Si usted está afiliado a una Isapre, la manera de acceder a estos beneficios es tratándose a través de la red de prestadores de la institución, lo cual reducirá notablemente los costos en las terapias médica y farmacológica. |